viernes, 11 de diciembre de 2009

Emma, los colores y ÉL.

Emma no aguanta más. Se está volviendo loca.

Ve su rostro por todas partes.
Intenta continuamente no pensar en Él, pero nada puede hacer cuando sus párpados se cierran, y los sueños la inundan.
Encuentros a escondidas, caricias sensuales y lentas, besos furtivos a oscuras.

Despierta todas las mañanas con lágrimas en sus ojos. Puesto que sabe que nada de eso se hará realidad jamás.

A Emma le queda muy poco para cumplir los 15 años. Él tiene ventidemasiados.

Emma vive rodeada de colores, le encantan, siempre viste imitando a un arco iris.
Él casi siempre viste formal y los únicos colores que existen en su mundo son el blanco, el gris y el negro.

Una vez, cuando Emma hacia uno de sus numerosos paseos, se acercó a su tienda de chuches favorita.
Y lo vio por primera vez.
Estaba en la acera de enfrente, delante de un edificio de oficinas, se le veía muy nervioso pero increíblemente guapo. Parecía ser su primer día de trabajo.

Desde entonces, Emma va todos los días a comprar chuches allí, al salir del colegio.
Se sienta en uno de los bancos del parquecito de justo al lado y espera a que Él salga del edificio, en su descanso para comer.
Se deleita con el apenas minuto que dura el espectáculo, desde que sale por la puerta, hasta que se va por la calle haciéndose más y más pequeñito, hasta que desaparece de su vista.
Y suspira deseando tener unos añitos más, y un buen cuerpo con curvas.
Emma está absolutamente segura de que Él ni siquiera se percata de su presencia.
Pero se equivoca.

14 comentarios:

Lavidasincolor. dijo...

Si ella sería valiente y se atreviera a hablarle se daria cuenta de que él ya se habia fijado en ella.

X dijo...

El amor, dicen, no tiene edad.

La ladrona de besos dijo...

¿Y que más da la edad?
Que bonita es EMMA con tanto coloraina.

La Chica del Tirso dijo...

Oh, éso mismo le pasa a una chica que yo conozco, pero estoy segura de que si se levantara del banco y fuera a pedirle aunque sea si tiene hora, todo cambiaría.
Que le eche un par de narices ;)

Un besito Ironía, y te sigo también.

C.

Michelle dijo...

hermosa historia (debo decir y no se si es correcto que siempre me han gustado mayores, asi qeu me encanto) y me mató lo de veitidemasiado.

Respecto a tu pregunta, la historia es más real de lo que quisiera, aunqeu ahora estoy en la creación de un blog con historias de ficción.

Sueñan en el aire, son momentos reales. siempre.

Marina dijo...

Sabes me identifiqué a mi siempre me gustaron las personas más grandes que yo... No sé porque siempre digo.. algún viejito lindo hay jajaja. No viejo viejo, si no un poco sólo un poco más grande que yo...
Aunque emma debe darse la oportunidad de creer :)

Me gustó mucho tu blogger:)

The Autist Orange dijo...

Me encanta, me encanta, me encanta,
¡¡ese relato necesita una segunda parte, o un final bonito!!

Es genial :)
Besitos de mermelada de naranja

Mara dijo...

No importa la edad, importa lo que siente el corazon y Emma acabara consiguiendolo porque cuando amas y eres amado el mundo pone de su parte.
Cuidate ;)

Meriendame. dijo...

ÉL sabe que Emma existe? :)
Cuando nos gusta algo siempre vamos detrás de ello.
Yo haría como Emma,lo esperaria,me conformaría con solo verle.
La foto es preciosa :)
Y el texto me ha gustado muuucho!
continuará?

MUAA!

Eric dijo...

Hola. Lo primero gracias por pasarte. No me he pasado antes porque he tenido un finde de desconexion a internet.
Me ha gustado mucho este post, ahora me leo los otros en un ratillo. De momento te sigo. Un saludo :)
P.D: Y si, somos tres, pero suelo actualizar yo.

~Valeria Fluorescent. dijo...

Él la ve todos los días antes de desaparecer, y piensa que su amor es imposible, porque ella es mucho más joven y colorida que él. Además, es probable que Emma no sepa que existe.

Girl From Lebanon dijo...

solo habría que lanzarse...pero esto es facil decirlo cuando se es espectador...me ha encantado...

bss!!!

Tejedora de sueños dijo...

Me resulta tan familiar que casi soy Emma ^^
Me encanta el cambio que le has dado a todo!
Besos!

* Raquel * dijo...

Emma, no seas boba. Acércate. Qué nunca sabes lo que puedes estarte perdiendo.